sábado, 9 de mayo de 2009

La vigencia de Marx

Karl Marx nació el 5 de mayo de 1818 y sus ideas aún siguen generando adhesiones y rechazos, pasión y furia.
El programa del sábado 9 de mayo estuvo dedicado en gran parte a analizar las ideas de Marx en el contexto de esta época, esta es la editorial con la que comenzó el encuentro de ese día.

Socialistas, anarquistas, comunistas, marxistas, leninistas, trotskistas, maoístas, guevaristas, parecen todo lo mismo, la misma cosa y no se imaginan lo diferente que es cada uno.
Los años de dictaduras, asesoradas por la Escuela de las Américas nos han metido a sangre y fuego que la palabra subversivo lleva asociada la calificación marxista y en su frondosa imaginación, los comunistas se comían a los chicos y hacían desfilar a las embarazadas tirando, como bueyes, de enormes tanques de guerra soviéticos.
Ni yanquis ni marxistas, peronistas, gritaba con orgullo la juventud maravillosa de comienzos de los 70.

Pero lo cierto es que en pleno auge de la guerra fría, el jefe de la CIA norteamericana, Allen Dulles, pedía que el estudio del comunismo se incluyera en las universidades de Estados Unidos.
No puede comprenderse la historia intelectual del mundo occidental, incluyendo la de los Estados Unidos, sin tener en cuenta la enorme influencia de las ideas marxistas sobre muchos pensadores.
Hacia la década del 30, los especialistas señalaron los paralelismos entre las doctrinas de John Maynard Keynes y Karl Marx; y Keynes, con su estado de bienestar vuelve a estar en boca de los estadistas de las potencias mundiales para sobrellevar la crisis internacional.

Por una ironía del destino, muchos de los cambios que han dado al capitalismo una mayor viabilidad de la que suponían Marx y Engels, han sido debidos a la presión y a la agitación de los partidos socialistas y de otros grupos influidos por el marxismo. El resultado ha sido un capitalismo muy diferente del analizado por la economía marxista en sus épocas de desarrollo.

Aunque hoy, sin el contrapeso del bloque soviético, el capitalismo occidental y aún el de los antiguos países del bloque socialista ha demostrado su voracidad sin límite.

Si queremos averiguar cuáles son las causas de la vitalidad del marxismo, más de un siglo después de su formulación, debemos buscar más allá de sus aciertos y errores. Si Marx y Engels hubiesen sido únicamente dos filósofos y teóricos académicos, convencionales, sus concepciones sólo interesarían hoy al historiador de las ideas.
En realidad formularon un sistema filosófico que justificaba y daba argumentos a todos los que se sentían insatisfechos con la sociedad burguesa de finales del siglo XIX y principios del XX. Sus doctrinas tienen todavía el poder de mover a los hombres, de articular y sistematizar las quejas de millones de pobres y desposeídos.
Para Marx y Engels el capitalismo era fundamentalmente un robo.
Y hoy, cuando vemos que la principal potencia del mundo tiene que salvar con dineros públicos a empresas que se han dedicado a estafar, engañar, corromper y mentir, no nos queda otro remedio que sostener que sí, que el capitalismo es un robo y nosotros somos los robados…
Bienvenidos a El Clan Esdrújulo, radio para escuchar.

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