El sábado 18 de julio se cumplieron 15 años del atentado a la AMI.
El Clan Esdrújulo de ese sábado estuvo dedicado a entender los efectos de la impunidad en la sociedad.
Esta es la editorial de apertura.
"La impunidad no es solamente la ausencia de castigo.
La impunidad es, además, el olvido, la falta de justicia, la desidia, el desinterés, la falta de compromiso.
Tenemos una larga historia, construida sobre la base de la impunidad y seguimos así, como si nada.
Y la impunidad, como la peste, se va extendiendo hasta hacerse inmensa, imparable, cotidiana, familiar.
Estamos tan acostumbrados a convivir con esta peste que no somos capaces de reacción, y hasta parece que les pasa a otros, que no somos nosotros las víctimas de tanta impunidad.
Hace exactamente 15 años un coche bomba se estrellaba contra la Asociación Mutual Israelita Argentina, la AMIA y el atentado, contra todos los argentinos, ha quedado en la impunidad.
Por desidia miramos hacia otro lado cuando volaron la Embajada de Israel, por desinterés no nos preocupamos cuando, para encubrir un negociado de armas, hicieron estallar Río Tercero, por falta de compromiso dejamos que nos metan las manos en los bolsillos todos los días y nos roben, de a centavos lo único que tenemos.
Quizás nos gane también el olvido y entonces sí, todo quedará absolutamente y justificadamente impune, porque el olvido nos atonta, nos embrutece, nos deshumaniza.
Podríamos contar con dolor la historia del atentado a la AMIA, la historia de los 85 muertos, de los intentos del poder para no juzgar ni castigar; pero elegimos contar otra historia, la de muchos jóvenes que se comprometieron para rescatar la memoria de cientos de años, alojada en documentos, papeles y libros que formaban parte de la biblioteca de la Mutual Judía, que es, también, nuestra historia.
Ya no importa ni nuestra religión, ni nuestro origen, ni nuestro color, ni nuestras ideas políticas; importa que somos gente y esa condición nos pone por encima de las diferencias, sutiles, pequeñas, imperceptibles.
Elegimos contar esa historia porque es parte de la esperanza que se levanta entre tanta desolación, porque todavía podemos contar y cantar, porque podemos reír y llorar, porque podemos sentir y ser sentidos, pero fundamentalmente porque podemos derrotar al olvido…
A pesar del olvido y de la impunidad, es bueno que sepan que todavía estamos de pie y cantamos…
Bienvenidos a El Clan Esdrújulo, esto es radio para escuchar."
El Clan Esdrújulo de ese sábado estuvo dedicado a entender los efectos de la impunidad en la sociedad.
Esta es la editorial de apertura.
"La impunidad no es solamente la ausencia de castigo.
La impunidad es, además, el olvido, la falta de justicia, la desidia, el desinterés, la falta de compromiso.
Tenemos una larga historia, construida sobre la base de la impunidad y seguimos así, como si nada.
Y la impunidad, como la peste, se va extendiendo hasta hacerse inmensa, imparable, cotidiana, familiar.
Estamos tan acostumbrados a convivir con esta peste que no somos capaces de reacción, y hasta parece que les pasa a otros, que no somos nosotros las víctimas de tanta impunidad.
Hace exactamente 15 años un coche bomba se estrellaba contra la Asociación Mutual Israelita Argentina, la AMIA y el atentado, contra todos los argentinos, ha quedado en la impunidad.
Por desidia miramos hacia otro lado cuando volaron la Embajada de Israel, por desinterés no nos preocupamos cuando, para encubrir un negociado de armas, hicieron estallar Río Tercero, por falta de compromiso dejamos que nos metan las manos en los bolsillos todos los días y nos roben, de a centavos lo único que tenemos.
Quizás nos gane también el olvido y entonces sí, todo quedará absolutamente y justificadamente impune, porque el olvido nos atonta, nos embrutece, nos deshumaniza.
Podríamos contar con dolor la historia del atentado a la AMIA, la historia de los 85 muertos, de los intentos del poder para no juzgar ni castigar; pero elegimos contar otra historia, la de muchos jóvenes que se comprometieron para rescatar la memoria de cientos de años, alojada en documentos, papeles y libros que formaban parte de la biblioteca de la Mutual Judía, que es, también, nuestra historia.
Ya no importa ni nuestra religión, ni nuestro origen, ni nuestro color, ni nuestras ideas políticas; importa que somos gente y esa condición nos pone por encima de las diferencias, sutiles, pequeñas, imperceptibles.
Elegimos contar esa historia porque es parte de la esperanza que se levanta entre tanta desolación, porque todavía podemos contar y cantar, porque podemos reír y llorar, porque podemos sentir y ser sentidos, pero fundamentalmente porque podemos derrotar al olvido…
A pesar del olvido y de la impunidad, es bueno que sepan que todavía estamos de pie y cantamos…
Bienvenidos a El Clan Esdrújulo, esto es radio para escuchar."



No hay comentarios:
Publicar un comentario