Fundador y primer presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (en 1928), Lugones honró sin duda a las letras argentinas.
Es de destacar su particular evolución política. Se inició como un firme partidario de la ideología socialista, cuya introducción en Argentina se debe, en parte, a sus primeras soflamas políticas. Sin embargo, poco a poco fue retrocediendo hacia posturas más conservadoras: tras un breve período de adscripción al pensamiento liberal, se inclinó decididamente hacia la derecha y acabó convertido en uno de los principales valedores del fascismo argentino, sobre todo a partir de 1924, fecha en la que proclamó que había llegado "la hora de la espada". Seis años después, ya consagrado como una de las cabezas pensantes del movimiento reaccionario austral, colaboró activamente con el golpe de estado militar del general José Félix Uriburu (6 de septiembre de 1930).
El Clan Esdrújulo abrió el sábado con esta editorial...
"Uno escribe a partir de una necesidad de comunicación y de comunión con los demás, para denunciar lo que duele y compartir lo que da alegría. Un escribe contra la propia soledad y la soledad de los demás. Uno supone que la literatura transmite conocimiento y actúa sobre el lenguaje y la conducta de quien la recibe; que nos ayuda a conocernos mejor para salvarnos juntos.
¿Por qué habrán escrito Lugones, Borges, Marechal, Alfonsina Storni, González Tuñón, Cortázar, Bioy, Walsh y tantos otros?
En la época del libro de autoayuda ¿podemos hacernos oír en medio de una cultura sorda y muda? Las nuestras son repúblicas del silencio. La pequeña libertad del escritor ¿no es a veces la prueba de su fracaso? ¿Hasta dónde y hasta quienes podemos llegar?
Encender conciencias, revelar realidades: ¿puede la literatura reivindicar mejor la función en estos tiempos y esta tierra nuestra? La cultura del sistema, cultura de los sucedáneos de la vida enmascara la realidad y anestesia la conciencia. Pero, ¿qué puede un escritor, por mucho que arda su fuego, contra el engranaje ideológico de la mentira y el conformismo? Reniegan de la palabra los que cultivan el monólogo con sus propias sombras y laberintos sin fin; pero la palabra tiene sentido para quienes queremos celebrar y compartir la certidumbre de que la condición humana no es una cloaca.
Buscamos interlocutores, no admiradores; ofrecemos diálogo, no espectáculo.
Escribimos a partir de una tentativa de encuentro, para que el lector comulgue con palabras que nos vienen de él y a él vuelven, como aliento y esperanza. La conciencia de nuestras limitaciones es, en definitiva, una conciencia de nuestra realidad.
En medio de la niebla de la desesperanza y la duda, es posible enfrentar las cosas cara a cara y pelearlas cuerpo a cuerpo, a partir de nuestras limitaciones, pero contra ellas. Nuestros escritores lo hicieron y lo siguen haciendo para decirnos e invitarnos a decir “estamos aquí, aquí estuvimos; somos así, así fuimos”.
Si es mejor, como creemos, la esperanza que la nostalgia, quizás sea la literatura la que pueda llegar a merecer la belleza de las fuerzas nuestras que tarde o temprano cambiarán el curso de nuestras historias. Y quizás ayude a guardar para los jóvenes que vienen, como quería el poeta, “el verdadero nombre de las cosas”.
Bienvenidos a El Clan Esdrújulo, esto es radio para escuchar."
El homenaje a Leopoldo Lugones en la voz de Jorge Luis Borges.




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